Hernán Jabes hace un "cine sin" ("sin dinero, sin permisos")

Hernán Jabes hace un "cine sin" ("sin dinero, sin permisos")

Desde mayo, el director de "Piedra, papel o tijera" ha publicado un corto y tres videomanifiestos en Internet

Hay cineastas venezolanos en intensa actividad , aunque el estreno de largometrajes se haya reducido. Uno de ellos es Hernán Jabes, quien se mudó a México como consecuencia de la inseguridad, y desde mayo ha estrenado en Internet un cortometraje de ficción rodado en el país y tres manifiestos en video sobre las protestas.

Ramón, el corto, nació como un proyecto de amigos. Ninguno cobró nada y todos colaboraron en la producción.

Desde Soledad (2015), otro cortometraje, el director de Piedra, papel o tijera y Macuro ha venido trabajando en lo que llama un “cine sin” (“sin dinero, sin luces, sin micrófono, sin permisos”).

“Lo importante es contar historias, mover espíritus, transmitir algo, sin nada más allá de eso”, dice Jabes. “Hacer cine es una necesidad, y si no es un largo, es un corto”.

Ramón fue rodado en los Pueblos del Sur, en el estado Mérida, y está basado en una historia sobre la gente que moría de fiebre amarilla en Venezuela, a comienzos del siglo pasado. Algunos estaban en estado catatónico, y se despertaban en medio del funeral o eran enterrados vivos.

“Quería jugar con un símbolo de la sociedad. Cómo te exige valores maravillosos, ser una persona cabal, pero al final es ella misma la que te entierra. Ese fue mi primer acercamiento”, explica Jabes.

Las circunstancias, sin embargo, le llevaron a darle otro giro: “Se transformó en una analogía directa de la Revolución Bolivariana. El momento me llevó a ser evidente, y ahora es imposible alejarse de eso.”

De lo que ocurre en el país le ha venido también el impulso para viajar de México a Venezuela, a filmar las manifestaciones. Desafiando el riesgo de muerte, como otros cineastas venezolanos, ha registrado lo que ocurre en tres videos que ha publicado para expresar su punto de vista al respecto. El más reciente es Somos libres.

“Fueron un gesto de protesta con lo que yo sé hacer”, dice Jabes sobre los dos primeros. “Me agradó mucho que se hayan viralizado, porque creo que di en el clavo.”

Los “selfiementaries” –capítulos de un diario que viene publicándose en Internet, el que Carlos Caridad Montero se filma a si mismo como en una selfie– fueron una inspiración para Jabes, y no solo por lo que respecta a tomar posición frente a lo que pasa en Venezuela.

“Puedo hacer cosas, entregarlas y llegar a una audiencia, con un celular y las redes, y hacerle así un balance a tanta estupidez”, expresa. “Eso me ha abierto la cabeza para la experimentación. Si Carlos dijo, recientemente, que se redescubrió como cineasta, yo me redescubrí como comunicador.”